Mi papa siempre decía que vivo volando...
Será por eso que siempre me gustó mirar hacia arriba buscando cosas raras en el cielo.
Y buscando una vez me pegué uno de los sustos de mi vida.
Hará unos 15 años, estaba con mi hermana en la casa de mi abuela, esa noche nos habíamos quedado solas. En esos momentos no había internet, ni sms, así que tenías que decidirte entre los 3 canales de aire: uno que pasaba películas para mi abuela, otro de cumbia, y el último, que finalizaba su programación a las 12 con el Padre Chesqui.
Quizá abrumada por tanta información (?) es que mi hermana decidió salir al patio...
No tardó mucho en volver...
Su cara estaba pálida, parecía que había visto un fantasma...o quizá había sido algo peor...algo que no podía explicar.
Entra, y con pocas palabras me dice que afuera en el cielo...había algo raro, algo grande, que se movía de un lado hacia otro y que no sabía que era, que no tratara de salir, porque no sabía si era bueno o no.
A los pocos segundos ya estaba en el patio, y a las milésimas siguientes ya estaba de vuelta adentro, mas pálida que cuando voy a sacarme sangre.
Cerramos la puerta del patio, le pusimos las trabas, y nos quedamos sentadas en el sillón pensando que era lo mejor que podíamos hacer.
Si salíamos a preguntarle a los vecinos quizá esa cosa extraña podría absorbernos, o aniquilarnos, entre las opciones mas pacíficas que se cruzaban por nuestras mentes.
Prendimos la radio, buscando alguna noticia al respecto. Si los extraterrestres nos estaban invadiendo, ya el barrio tenía que saberlo. Pero nada, nada nos aclaraba que estaba pasando.
Ya era tarde, y esa cosa seguramente seguía ahí. No íbamos a sacarnos la duda, era demasiado arriesgado, así que nos fuimos a intentar dormir.
Al día siguiente, nos enteramos que el club que teníamos cerca de casa estaba incorporando nueva tecnología y estaban haciendo juegos de luces en el cielo, juegos que justo justo, daban la vista perfecta desde el patio de mi casa.
...
En estos tiempos de "realtime", a veces perdemos la capacidad de sorprendernos. Basta con buscar las últimas noticias en internet para quitarnos el asombro, o lograr que el asombro cada vez sea mas pasajero.
A veces me pregunto si la conexión inanimada, no nos va robando de a poquito la conexión que tanto nos anima, para convertirnos en una memorias Ram con patas, rápidas, pero volátiles y pasajeras...
Y todavía sigo mirando hacia arriba, para no encontrar todas las respuestas, para crearme ilusiones, y para permitirle a mi imaginación asombrarse con lo que aún no se.
AprilSun.
lunes, 27 de febrero de 2012
domingo, 26 de febrero de 2012
Dia 80: Adolescencia del segundo cuarto
En unos días voy a empezar a contar de a 3 decenas y eso a veces hace que me bajonee un poco.
Sera porque cuando alguien llega a estas épocas empieza a sentirse un poco grande para hacer ciertas cosas, y ya si bien no sos pequeña para otras, aun no estas preparada para hacerlas.
Como una segunda adolescencia, aunque sin los padres cerca para que te digan lo que te conviene y lo que no, y sin la excusa perfecta de que estas creciendo. Con algunos kilos mas que a los 15, y con mayor cantidad de responsabilidades reales, ya no hay un hermano a mano a quien echarle la culpa...
A algunos los encuentra siendo padres, eso es bueno, te ahorra la capciosa pregunta de para cuando pensar serlo, que combinada con la pregunta del casorio, forman un combo casi explosivo.
Y quizá la parte mas difícil de todo, es el sentir que estas creciendo, y no querer sentirte arrastrada por la vorágine de los estereotipos de la sociedad. "Hay que cuidar las formas" dicen por ahí, y de a poquito nos vamos moldeando hasta entrar en el traje perfecto que nos cabe a todos: El de ser predeciblemente normal.
Usamos términos que nos quedan bien, nos interesamos por aquello que nos conviene, nos fijamos en la agenda mental cuantas cosas tenemos que hacer, y las repasamos día a día, como si acaso tuviéramos mayor estatus por saber o tener mas que los demás.
Nos sentimos inmersos en la competencia, la comparación, la seriedad, y la envidia, nos complicamos en cosas que ni tienen sentido, y nos preocupamos por las cosas antes de que estas sean un problema. Y eso nos va quitando de poquito aquello que nacimos siendo, aquello que queríamos ser, y dejamos de lado solo por hacer lo que mas nos conviene.
Porque soy una luchadora incansable de aquello que por simple, sale fuera de lo común, pero sin caer en la monotonía, ni en la rutina. No hay peor enfermedad que sentir que todos los días se vuelven iguales, y sentir que no se pueden cambiar.
Y es que prefiero ser así, aunque a veces me cuesten algunos días tristes, prefiero despertarme sin pensar en lo que me deparará el día, que pensar en cuantas cosas tengo hacer.
Prefiero no pensar en los días, en las horas, en los meses, en los años, aunque ellos me hagan saber una vez por año que están ahí.
Aun elijo emocionarme con aquellos que hacen lo que ya nadie hace, con aquellos que nadan contra la corriente, porque nadar con ellos, me hace cada día mas fuerte.
AprilSun,
Sera porque cuando alguien llega a estas épocas empieza a sentirse un poco grande para hacer ciertas cosas, y ya si bien no sos pequeña para otras, aun no estas preparada para hacerlas.
Como una segunda adolescencia, aunque sin los padres cerca para que te digan lo que te conviene y lo que no, y sin la excusa perfecta de que estas creciendo. Con algunos kilos mas que a los 15, y con mayor cantidad de responsabilidades reales, ya no hay un hermano a mano a quien echarle la culpa...
A algunos los encuentra siendo padres, eso es bueno, te ahorra la capciosa pregunta de para cuando pensar serlo, que combinada con la pregunta del casorio, forman un combo casi explosivo.
Y quizá la parte mas difícil de todo, es el sentir que estas creciendo, y no querer sentirte arrastrada por la vorágine de los estereotipos de la sociedad. "Hay que cuidar las formas" dicen por ahí, y de a poquito nos vamos moldeando hasta entrar en el traje perfecto que nos cabe a todos: El de ser predeciblemente normal.
Usamos términos que nos quedan bien, nos interesamos por aquello que nos conviene, nos fijamos en la agenda mental cuantas cosas tenemos que hacer, y las repasamos día a día, como si acaso tuviéramos mayor estatus por saber o tener mas que los demás.
Nos sentimos inmersos en la competencia, la comparación, la seriedad, y la envidia, nos complicamos en cosas que ni tienen sentido, y nos preocupamos por las cosas antes de que estas sean un problema. Y eso nos va quitando de poquito aquello que nacimos siendo, aquello que queríamos ser, y dejamos de lado solo por hacer lo que mas nos conviene.
Porque soy una luchadora incansable de aquello que por simple, sale fuera de lo común, pero sin caer en la monotonía, ni en la rutina. No hay peor enfermedad que sentir que todos los días se vuelven iguales, y sentir que no se pueden cambiar.
Y es que prefiero ser así, aunque a veces me cuesten algunos días tristes, prefiero despertarme sin pensar en lo que me deparará el día, que pensar en cuantas cosas tengo hacer.
Prefiero no pensar en los días, en las horas, en los meses, en los años, aunque ellos me hagan saber una vez por año que están ahí.
Aun elijo emocionarme con aquellos que hacen lo que ya nadie hace, con aquellos que nadan contra la corriente, porque nadar con ellos, me hace cada día mas fuerte.
AprilSun,
domingo, 29 de enero de 2012
Día 79: Licenciada en monología
El ser humano puede hablar absolutamente de cualquier cosa. Aun aquello de lo que no sabe.
Y cuanto menos se sepa del tema, mayor será el poder de convicción que deberemos tener para poder defender nuestras ideas.
Sino miremos a un hombre mientras mira un partido de fútbol...parece que supieran exactamente que es lo que debe hacerse en esos casos, como debe pegarle, y a quien debe quitar o sumar a la cancha.
También lo podemos ver en los ámbitos políticos, medicinales, o de experiencias de vida. Todos sabemos exactamente que hacer, y como decir las cosas para que salgan perfectas....hasta que las tenemos que aplicar a nosotros mismos.
Ahí pareciera que entramos la mismísima singularidad del agujero negro, y todo lo que dijimos a ciencia cierta, de repente se trasforma en una mera teoría.
Pero tranquilos, no voy a meterme en un agujero de incertidumbre del que no podría salir. Prefiero hablar de aquello que no se, por lo complicadamente simple que soy nomás.
Cuando estaba en la secundaria, solía hacer eso. Cuando en un examen me hacían una pregunta de la que no tenía la menor idea que responder, hablaba y hablaba, o en su defecto, escribía y escribía...
Será por eso que tengo un blog?
Seré una ignorante que puede hablar descaradamente absolutamente de cualquier cosa?
Lo bueno es que, si es así, al menos no creo ser la única...
Lo cierto es que estamos en la búsqueda incesante de respuestas, al menos aquellos que tienen un espíritu inquieto y acelerado como el mío. Y no puedo esperar a saberlas...
Entonces las deduzco.
Entonces las asimilo.
Entonces las entiendo.
Entonces las explico.
Entonces las transmito.
Y el ciclo comienza, una y otra vez.
No es así como surgen los mitos, los remedios caseros, y las soluciones a tantos de nuestros problemas?
Tal vez el no saber no sea tan malo después de todo....
Los grandes pasos nacieron de ideas...de conceptos basados en creaciones internas de las que no tenemos noción hasta que empezamos a tomar conciencia de ellas.
Estoy pensando que sería una buena costurera.
Tengo el poder de hilar absolutamente cualquier cosa...
AprilSun
Y cuanto menos se sepa del tema, mayor será el poder de convicción que deberemos tener para poder defender nuestras ideas.
Sino miremos a un hombre mientras mira un partido de fútbol...parece que supieran exactamente que es lo que debe hacerse en esos casos, como debe pegarle, y a quien debe quitar o sumar a la cancha.
También lo podemos ver en los ámbitos políticos, medicinales, o de experiencias de vida. Todos sabemos exactamente que hacer, y como decir las cosas para que salgan perfectas....hasta que las tenemos que aplicar a nosotros mismos.
Ahí pareciera que entramos la mismísima singularidad del agujero negro, y todo lo que dijimos a ciencia cierta, de repente se trasforma en una mera teoría.
Pero tranquilos, no voy a meterme en un agujero de incertidumbre del que no podría salir. Prefiero hablar de aquello que no se, por lo complicadamente simple que soy nomás.
Cuando estaba en la secundaria, solía hacer eso. Cuando en un examen me hacían una pregunta de la que no tenía la menor idea que responder, hablaba y hablaba, o en su defecto, escribía y escribía...
Será por eso que tengo un blog?
Seré una ignorante que puede hablar descaradamente absolutamente de cualquier cosa?
Lo bueno es que, si es así, al menos no creo ser la única...
Lo cierto es que estamos en la búsqueda incesante de respuestas, al menos aquellos que tienen un espíritu inquieto y acelerado como el mío. Y no puedo esperar a saberlas...
Entonces las deduzco.
Entonces las asimilo.
Entonces las entiendo.
Entonces las explico.
Entonces las transmito.
Y el ciclo comienza, una y otra vez.
No es así como surgen los mitos, los remedios caseros, y las soluciones a tantos de nuestros problemas?
Tal vez el no saber no sea tan malo después de todo....
Los grandes pasos nacieron de ideas...de conceptos basados en creaciones internas de las que no tenemos noción hasta que empezamos a tomar conciencia de ellas.
Estoy pensando que sería una buena costurera.
Tengo el poder de hilar absolutamente cualquier cosa...
AprilSun
domingo, 2 de octubre de 2011
Día 78: Monólogo Superstar
Ayer viajando en el tren tuve un dejavú.
Aunque en realidad pensándolo bien, no si realmente fue eso, o fue una mezcla de sensaciones que me recordaron a tiempos lejanos...
Tengo que confesar que no me gusta viajar en tren. El amontonamiento de gente, el olor a pata, el olor a transpiración, el mal aliento, y los pungas, hacen que cada vez me de menos ganas de utilizarlo.
Ayer me preparaba para un viaje largo, de esos que hacen que en lugar de tener una raya tengas dos.
Entré, me acomodé como pude, cerca del planito de estaciones (si, porque hace 6 años que vivo en Buenos Aires pero todavía no me aprendo las localidades), y me dispuse a esperar...
Enfrente tenía un chico que venía dibujando, lo que me entretuvo una parte del viaje.
De repente me doy cuenta que toda la gente empieza a mirar cerca de la puerta...
Miro, y se encontraba un hombre tirado en el suelo, en posición de reverencia, pero sin moverse, parecía ser un trabajador, porque en una de las bolsas que tenía en el costado llevaba carne, y no estaba mal vestido.
La gente parece no inmutarse, lo miran con asombro, pero ninguno hace nada.
De repente se escucha alguien gritar del fondo "llamen a un guarda, que hay una persona descompuesta!", a lo que, después de unos minutos, el guarda viene e intenta llamarlo.
Mientras transcurría esa situación, comienzan a discutir dos personas, muy diferentes entre si, y de clases sociales totalmente diferentes. El de clase social aparentemente alta, le decía a la señora que para que había llamado al guarda, que seguro estaba borracho, y que debían dejarlo ahí que ya se le iba a pasar, mientras que la señora defendía que, por mas que estuviera borracho, se merecía atención, porque no sabíamos realmente que era lo que le pasaba.
La discusión comienza a elevarse, se mete la hija de esta señora, a tratar de defender a la madre, se tiran un par de insultos hasta que se calman.
Saben?
Yo nací en un barrio muy precario, alquilabamos y nos mudabamos de aquí para allá. Crecí con la cumbia, jugando en la vereda con los juguetes que mis papás podían comprarme. No teníamos mucho, quizá por eso esperaba con tantas ansias mi cumpleaños, o navidad, porque eran los momentos en que sabía que iba a tener un juguete nuevo. Igual, yo jugaba con cualquier cosa que pudiera inventarme. La imaginación era lo que sobraba.
Nuestra casa siempre estaba llena de vida, y a pesar de vivir con poco, mi sonrisa con ventanita siempre estaba ahí.
No tenía un gran atuendo, solo contaba con un vestido que reservaban para buenas ocasiones,
Quizá sea por eso que ese momento me retrajo a esos momentos, y me hicieron pensar...
Que derecho tenemos de discriminar a los demás por su forma de hablar? O de vestir? No todos tuvimos las mismas chances, ni fuimos criados de la misma manera, y si hoy en día quizá me encuentre aparentemente del lado mas cercano al hombre que discutía con la señora, me siento mas del otro lado.
Solo aquello que se sufre, se vive, y se siente, es aquello que verdaderamente se valora.
Todo lo demás, es mediocridad.
AprilSun.
Aunque en realidad pensándolo bien, no si realmente fue eso, o fue una mezcla de sensaciones que me recordaron a tiempos lejanos...
Tengo que confesar que no me gusta viajar en tren. El amontonamiento de gente, el olor a pata, el olor a transpiración, el mal aliento, y los pungas, hacen que cada vez me de menos ganas de utilizarlo.
Ayer me preparaba para un viaje largo, de esos que hacen que en lugar de tener una raya tengas dos.
Entré, me acomodé como pude, cerca del planito de estaciones (si, porque hace 6 años que vivo en Buenos Aires pero todavía no me aprendo las localidades), y me dispuse a esperar...
Enfrente tenía un chico que venía dibujando, lo que me entretuvo una parte del viaje.
De repente me doy cuenta que toda la gente empieza a mirar cerca de la puerta...
Miro, y se encontraba un hombre tirado en el suelo, en posición de reverencia, pero sin moverse, parecía ser un trabajador, porque en una de las bolsas que tenía en el costado llevaba carne, y no estaba mal vestido.
La gente parece no inmutarse, lo miran con asombro, pero ninguno hace nada.
De repente se escucha alguien gritar del fondo "llamen a un guarda, que hay una persona descompuesta!", a lo que, después de unos minutos, el guarda viene e intenta llamarlo.
Mientras transcurría esa situación, comienzan a discutir dos personas, muy diferentes entre si, y de clases sociales totalmente diferentes. El de clase social aparentemente alta, le decía a la señora que para que había llamado al guarda, que seguro estaba borracho, y que debían dejarlo ahí que ya se le iba a pasar, mientras que la señora defendía que, por mas que estuviera borracho, se merecía atención, porque no sabíamos realmente que era lo que le pasaba.
La discusión comienza a elevarse, se mete la hija de esta señora, a tratar de defender a la madre, se tiran un par de insultos hasta que se calman.
Saben?
Yo nací en un barrio muy precario, alquilabamos y nos mudabamos de aquí para allá. Crecí con la cumbia, jugando en la vereda con los juguetes que mis papás podían comprarme. No teníamos mucho, quizá por eso esperaba con tantas ansias mi cumpleaños, o navidad, porque eran los momentos en que sabía que iba a tener un juguete nuevo. Igual, yo jugaba con cualquier cosa que pudiera inventarme. La imaginación era lo que sobraba.
Nuestra casa siempre estaba llena de vida, y a pesar de vivir con poco, mi sonrisa con ventanita siempre estaba ahí.
No tenía un gran atuendo, solo contaba con un vestido que reservaban para buenas ocasiones,
Quizá sea por eso que ese momento me retrajo a esos momentos, y me hicieron pensar...
Que derecho tenemos de discriminar a los demás por su forma de hablar? O de vestir? No todos tuvimos las mismas chances, ni fuimos criados de la misma manera, y si hoy en día quizá me encuentre aparentemente del lado mas cercano al hombre que discutía con la señora, me siento mas del otro lado.
Solo aquello que se sufre, se vive, y se siente, es aquello que verdaderamente se valora.
Todo lo demás, es mediocridad.
AprilSun.
sábado, 24 de septiembre de 2011
Día 77: Buscando a mi doble de riesgo
Ayer fui a ver una película al cine acerca de un hombre que si tomaba una pastilla podía utilizar el 100% del cerebro, en lugar de 20% que según dicen, utilizamos.
Vieron como son estas cosas (o al menos las que me pasan a mi). Salís del cine y te sentís como si fueras el/la protagonista de la película, o como si lo que viviste en esas dos horas pudiera aplicarse a tu vida.
El protagonista tomaba la píldora, y sabía exactamente que tenía que hacer, hasta podía escribir un libro en solo unos días. Yo solo tengo que escribir una entrada de unos cuantos caracteres, y aún me pregunto que capsu quiero decir.
Claro está, que rápido que me di cuenta que seguía siendo la misma quinta parte de lo que podía ser, y esa pastilla mágica no existía aún... así que hasta que la inventen, tendrán que bancarse un post de una persona común...
A veces me pregunto, si nuestra vida fuera una película, de que género sería?
Nuestras películas comienzan a rodar desde el instante cero, y la trama, constantemente cambiante, da vuelta sobre el mismo eje, y se hace tratar de entender desde diferentes formas y maneras, porque no todos estamos preparados para entenderla...
Y habiendo tantos guiones, quien podría interesarse en tramas tan complejas?
Una tragicomedia mezclada con momentos de suspenso, un trasfondo dramático, desarrollada en una acción continua, y con muchos, pero muchos efectos especiales. Así es como corre mi película....
To Be Continued.
AprilSun.
sábado, 20 de agosto de 2011
Día 76: Defectos secundarios
Y por si no fallara, prefiero asimilar.
De las noches encontradas,
de los días en veredas
lluvia ácida, día de sol.
Y por si no fallara, algún día ausente
encontrándome en los días
Alistandome en las horas
desgarrando los minutos.
Y por si no fallara, habré conseguido
algo de aquello, algo de esto
algo de lo esperado, y porque no
aquellas cosas olvidadas
que un día se reencuentran,
que se miran, y se observan
sin tener aún lealtad.
Y por si no fallara, llegaré,
a alcanzar un momento
a suicidar las penas
a embellecer mis días
en coloridos grises
luminosos en su andar.
Y por si no fallara, mataré la ironía
alcanzaré mis deudas
las pondré en mi camino
y diré, estoy bien.
AprilSun.
De las noches encontradas,
de los días en veredas
lluvia ácida, día de sol.
Y por si no fallara, algún día ausente
encontrándome en los días
Alistandome en las horas
desgarrando los minutos.
Y por si no fallara, habré conseguido
algo de aquello, algo de esto
algo de lo esperado, y porque no
aquellas cosas olvidadas
que un día se reencuentran,
que se miran, y se observan
sin tener aún lealtad.
Y por si no fallara, llegaré,
a alcanzar un momento
a suicidar las penas
a embellecer mis días
en coloridos grises
luminosos en su andar.
Y por si no fallara, mataré la ironía
alcanzaré mis deudas
las pondré en mi camino
y diré, estoy bien.
AprilSun.
lunes, 6 de junio de 2011
Día 75: Ciencia ó Ficción.
Porqué será que algunas cosas se pierden e indefectiblemente parecen nunca mas ser descubiertas?
Se esconden en lugares tan recónditos, que aunque tuviéramos un Gps especialmente diseñado para encontrarlas, no sería posible hallarlas.
Es que hay cosas que se pierden en el camino, y jamás vuelven a ser recuperadas.
Otras simplemente se eligen perder, para vislumbrar porqué no, algún nuevo camino, en donde puedan encontrarse en aquel mundo paralelo que tan difícil parece a veces ingresar.
En esta física cuántica que nos enseña a ver lo pequeño, lo diminuto, lo tan poco importante, pero desde otra realidad, viendo las cosas de tal manera que pueden hacer que hasta lo poco interesante se vuelva mas que eso.
En esta curvatura casi perfecta, donde quien está en el centro, no ve cuanto puede hundirse sin saberlo. Pero se sabe atraído por aquellas cosas que se van acercando indefectiblemente, formando parte de su órbita.
Es que quizá las cosas nunca se pierden, como alguien dijo una vez, solo se transforman, aunque a veces sean transformadas en átomos imposibles de detectar a simple vista.
O tal vez han caído en el mismísimo agujero negro, en donde la teoría de la relatividad manda, y nadie sabe que ocurrirá al entrar allí.
Tantas cosas se han perdido allí, pero se saben tan lejanas, que es imposible saber que fue de ellas.
Están a miles de millones de kilómetros, pero están. Escondidas en algún lugar desconocido, o transformadas en algo que nadie ve.
Tanto lo inmensamente grande, como lo inmensamente pequeño, son cosas difíciles de ver...
Y quien quiere verlas?
Acaso no vemos solamente las cosas que se nos ponen solo enfrente nuestro?
Como un caballo al que le han tapado la visión, y solo puede mirar hacia adelante, nunca hacia el costado.
Para que mirar hacia el costado...hay tantas cosas que enfrentar, tanto por delante, que simplemente hay que seguir.
Inventemos realidades paralelas que convenzan a ambos hemisferios, y aprendamos a quitarnos las anteojeras, para saber a ciencia cierta, lo que es en realidad la realidad.
AprilSun
Se esconden en lugares tan recónditos, que aunque tuviéramos un Gps especialmente diseñado para encontrarlas, no sería posible hallarlas.
Es que hay cosas que se pierden en el camino, y jamás vuelven a ser recuperadas.
Otras simplemente se eligen perder, para vislumbrar porqué no, algún nuevo camino, en donde puedan encontrarse en aquel mundo paralelo que tan difícil parece a veces ingresar.
En esta física cuántica que nos enseña a ver lo pequeño, lo diminuto, lo tan poco importante, pero desde otra realidad, viendo las cosas de tal manera que pueden hacer que hasta lo poco interesante se vuelva mas que eso.
En esta curvatura casi perfecta, donde quien está en el centro, no ve cuanto puede hundirse sin saberlo. Pero se sabe atraído por aquellas cosas que se van acercando indefectiblemente, formando parte de su órbita.
Es que quizá las cosas nunca se pierden, como alguien dijo una vez, solo se transforman, aunque a veces sean transformadas en átomos imposibles de detectar a simple vista.
O tal vez han caído en el mismísimo agujero negro, en donde la teoría de la relatividad manda, y nadie sabe que ocurrirá al entrar allí.
Tantas cosas se han perdido allí, pero se saben tan lejanas, que es imposible saber que fue de ellas.
Están a miles de millones de kilómetros, pero están. Escondidas en algún lugar desconocido, o transformadas en algo que nadie ve.
Tanto lo inmensamente grande, como lo inmensamente pequeño, son cosas difíciles de ver...
Y quien quiere verlas?
Acaso no vemos solamente las cosas que se nos ponen solo enfrente nuestro?
Como un caballo al que le han tapado la visión, y solo puede mirar hacia adelante, nunca hacia el costado.
Para que mirar hacia el costado...hay tantas cosas que enfrentar, tanto por delante, que simplemente hay que seguir.
Inventemos realidades paralelas que convenzan a ambos hemisferios, y aprendamos a quitarnos las anteojeras, para saber a ciencia cierta, lo que es en realidad la realidad.
AprilSun
Suscribirse a:
Entradas (Atom)