Existe una biósfera especial, con un microclima creado con las resacas de los bolsillos de cada extranjero. Donde aquello que no vale nada, puede ser una reliquia, con solo saber chamuyar: Eso es San Telmo.
Nadie dijo que un barrio arrabalero, tenía que estar plagado de tangueros, cuando las ojotas, camisas hawaianas, y cámaras fotográficas colgadas del cuello forman parte de este paisaje.
Es un fin de semana cualquiera, y San Telmo despierta, abriéndonos sus puertas, para entrar a un mundo casi surrealista, donde lo antiguo es moderno, y donde lo viejo no es viejo: Es vintage.
Empiezo a caminar...y un tumulto de gente hace que me pare a ver.
Debe ser algo bueno.
O al menos, es lo que el tumulto de gente me hace pensar.
No hay un lugar mejor para ver lo que el "efecto masa" provoca en los seres humanos. Si vemos que hay un grupo de gente que está mirando algo, vamos corriendo a ver que es lo que todo el mundo está viendo.
Si fueron alguna vez a San Telmo habrán notado que son siempre los mismos...el titiritero que cuenta historias con su marioneta a través de los tangos, el clon de Gardel, los guitarristas grosos de la plaza, la estatua viviente de hombre que lo agarró el viento (que siempre pone la misma cara en las fotos), alguna que otra batucada, y vendedores de bocadillos gourmet hechos de quien sabe que mezcolanzas.
Cualquier cuchara bien lustrada puede ser el objeto deseado, y hasta la chaqueta de la abuela que nunca nos pondríamos en ese momento nos parece cool.
Solo San Telmo provoca esa magia...
Todo puede cobrar otro sentido, con solo cambiar el punto de perspectiva, o no?
Me encanta pensar en la historia que habrán tenido cada una de esas cosas hasta llegar a ese lugar...
...A cuantas niñas habrá asustado esa muñeca hasta llegar a esa vitrina?...o cuanta soda soda se habrá tomado hasta pintarla y convertirla en obra de arte...?
Si en cada una de esas cosas hay un pedacito de nuestra historia...como no quererlas?
Debajo de lo superficial, lo que todo el mundo ve, se esconde un pequeñito San Telmo, hecho por nosotros mismos. No hay porqué renegar de lo viejo...si los tesoros invaluables están al alcance de nuestras manos.
No los dejemos tirados en un rincón, y esperemos que ellos nos cuenten nuestra verdadera historia.
...y cuando llegue a vieja, no seré vieja, seré vintage.
AprilSun.
jueves, 5 de abril de 2012
viernes, 23 de marzo de 2012
Día 84: A Marzo
Si, repetir.
Que gran infinitivo...
Y si que puede ser infinito.
Y si lo infinito nos abruma, cuanto mas nos abrumará repetir?
Aprendimos a repetir las cosas desde muy chicos, desde aquellos momentos en que sin entender, repetíamos los gestos de mamá.
Repitiendo aprendimos palabras, números, y entendimos como usarlas.
Repitiendo nos hicimos maestros, y nos apasionamos descubriendo algo nuevo...
Repitiendo nos rompimos la cabeza, pensando una y otra vez en como hacer algo, y sentimos una felicidad inmensa cuando aquello que no sabíamos, luego lo entendimos, aprendimos, y aplicamos, casi por inercia
Repitiendo nos equivocamos, hicimos mal las cosas, para luego hacerlas increíblemente bien.
Nunca creí en que la clave de hacer las cosas bien sea solo cuestión de suerte, creo mas en la perseverancia, en caer, levantarse, sacudirse el polvo, y seguir al ruedo.
Repetir, repetir, repetir.
Perseverar, perseverar, perseverar.
Cualquiera puede ser bueno en absolutamente cualquier cosa, si le dedica el tiempo suficiente para hacerlo una y otra vez.
Luchamos diariamente contra la rutina, para salir de lo común, nos hacemos viajes, dias de spa, masajes, pero no saboreamos cada cucharada del aprendizaje, que tantas veces nos enoja, nos cansa y nos satura.
Si al menos viéramos lo que nos espera, si pudiéramos al menos espiar por un segundo un pedacito de lo que podemos ser, en ese mismo momento, volveríamos a ser aquello que siempre hemos sido.
AprilSun
domingo, 18 de marzo de 2012
Día 83: No vives de ensalada.
Los domingos son extraños, un tanto atípicos.
Dependiendo de como hayas pasado el resto de la semana, pueden transformarse en tardes de Kurt Cobain, o en días de Picnic a lo familia Ingalls.
También podemos haber vivido el domingo dentro del sábado, esos días en que la almohada nos abraza con 40 grados de calor, y no nos importa. Para que importarnos cuando nuestro mundo pasa a ser el onírico?
Sin importa las razones, los domingos son así, revelados del resto de la semana.
Luchando a muerte con su archienemigo, se enfrenta en una batalla épica con el nunca bien ponderado Lunes, tratando de estirar lo inevitable, sabiendo muy bien que cada nuevo día tomará el control una vez por semana.
En esa vorágine de los domingos, es que decidí cocinar Milanesas.
Me apresuro al mediodía, semi-despeinada, tratando de que no me cierren los chinos, o el kiosco de la vuelta.
En estos días la gente llega en 2 turnos, los que se levantan temprano para apreciar las mañanas y tomar un desayuno que te da energías para toda la semana, y nosotros, los que nos levantamos al mediodía y abrimos la heladera pensando de que manera se combinar un cuarto de morrón, 2 papas y un queso rallado sin abrir.
En estos días la gente llega en 2 turnos, los que se levantan temprano para apreciar las mañanas y tomar un desayuno que te da energías para toda la semana, y nosotros, los que nos levantamos al mediodía y abrimos la heladera pensando de que manera se combinar un cuarto de morrón, 2 papas y un queso rallado sin abrir.
Salgo de mi casa, pensando que quizá todo se acomode de manera estratégica para que nadie haya en cada lugar donde tenga que ir. Pero no, me encuentro con el segundo turno de gente despeinada que se levanta al mediodía, y tengo que esperar.
Me quedan 20 minutos, y aún me faltan compras por hacer.
En estos momentos es cuando recuerdo los dichos de mi abuela "nena, sos un talón con ruedas". Así que calibro mis pies a máxima velocidad, y enfilo para el kiosco de la vuelta de mi casa.
Bien. Esta vez no hay nadie en el kiosco, pero veo a una chica caminar hacía mi mismo destino, y nos enfrentamos en una carrera para ver quien llega primero al kiosco. No me dan los pies para llegar antes que ella, pero esta vez me gana. No se puede luchar contra la gente del primer turno, tienen mas energías que el Tigre del Cereal.
Como que no tiene aceite???
Ahora si, la que está en el horno soy yo, y no mis milanesas.
Me queda una última opción, y son los chinos.
Los chinos son la única especie en el mundo que suele tener una aprendizaje volátil del Español. Las palabras "vencido" o "caro" suelen activar en ellos una amnesia temporaria que los deja en el piloto automático del "Na-entendo".
Con el aceite Patito en mis manos, y desacelerando ahora mis pasos, ahora vuelvo a casa feliz, de haber cumplido una vez mas, la carrera inevitable de los del segundo turno de los domingos al mediodía.
See you on Mondays, baby.
See you on Mondays, baby.
AprilSun.
jueves, 15 de marzo de 2012
Día 82: Mostrame los dientes
Nunca me gustaron los osos.
Y menos cuando vienen en forma de peluche. No entiendo como alguien puede regalar un animal que si te cruza en el medio del bosque no tendría ningún reparo en usarte como su almuerzo.
Pero claro, como es un peluche, es tierno.
Tiernas mis pantuflas (y no son de oso), yo no quiero tener la representación de un carnívoro a escala, mirándome con ojos tiernos y un corazón en la mano. No es una imagen un tanto caníbal?
Será que como especie dominante, por encontrarnos en el nivel máximo de la escala alimenticia, podemos enternecer absolutamente a cualquier cosa.
Sino miremos a Barney, un Tiranosaurio Rex diciéndonos que nos quiere, y que somos una familia feliz.
Minga!
Si nos hubiéramos cruzado con un T.Rex hace 65 millones de años nos hubiera usado como escarbadientes, y el fuerte abrazo nos lo hubiera dado para deshacerse de nosotros.
Las maravillas, están en otra parte.
Las cosas que pasamos por alto, tienen mayor contenido enternecedor que aquello que se hace a medida.
A veces creemos que las emociones están en una película, con un final feliz, o en la adrenalina de una película de miedo.
Nos enternece el gatito de una película mirándonos con ojos grandes y tiernos, pero pasamos por alto una gran cantidad de miradas al día. Idealizamos la ficción, sin darnos cuenta que la verdadera realidad puede estar en la mirada de una persona. Contamos emocionados la historia de una película que vimos, pero pasamos por alto la mirada triste de un amigo.
Las verdaderas emociones están ahí afuera, como Objetos no identificados, esperando por ser vistos.
AprilSun.
Y menos cuando vienen en forma de peluche. No entiendo como alguien puede regalar un animal que si te cruza en el medio del bosque no tendría ningún reparo en usarte como su almuerzo.
Pero claro, como es un peluche, es tierno.
Tiernas mis pantuflas (y no son de oso), yo no quiero tener la representación de un carnívoro a escala, mirándome con ojos tiernos y un corazón en la mano. No es una imagen un tanto caníbal?
Será que como especie dominante, por encontrarnos en el nivel máximo de la escala alimenticia, podemos enternecer absolutamente a cualquier cosa.
Sino miremos a Barney, un Tiranosaurio Rex diciéndonos que nos quiere, y que somos una familia feliz.
Minga!
Si nos hubiéramos cruzado con un T.Rex hace 65 millones de años nos hubiera usado como escarbadientes, y el fuerte abrazo nos lo hubiera dado para deshacerse de nosotros.
Las maravillas, están en otra parte.
Las cosas que pasamos por alto, tienen mayor contenido enternecedor que aquello que se hace a medida.
A veces creemos que las emociones están en una película, con un final feliz, o en la adrenalina de una película de miedo.
Nos enternece el gatito de una película mirándonos con ojos grandes y tiernos, pero pasamos por alto una gran cantidad de miradas al día. Idealizamos la ficción, sin darnos cuenta que la verdadera realidad puede estar en la mirada de una persona. Contamos emocionados la historia de una película que vimos, pero pasamos por alto la mirada triste de un amigo.
Las verdaderas emociones están ahí afuera, como Objetos no identificados, esperando por ser vistos.
AprilSun.
lunes, 27 de febrero de 2012
Día 81: X-Files en el Área 52
Mi papa siempre decía que vivo volando...
Será por eso que siempre me gustó mirar hacia arriba buscando cosas raras en el cielo.
Y buscando una vez me pegué uno de los sustos de mi vida.
Hará unos 15 años, estaba con mi hermana en la casa de mi abuela, esa noche nos habíamos quedado solas. En esos momentos no había internet, ni sms, así que tenías que decidirte entre los 3 canales de aire: uno que pasaba películas para mi abuela, otro de cumbia, y el último, que finalizaba su programación a las 12 con el Padre Chesqui.
Quizá abrumada por tanta información (?) es que mi hermana decidió salir al patio...
No tardó mucho en volver...
Su cara estaba pálida, parecía que había visto un fantasma...o quizá había sido algo peor...algo que no podía explicar.
Entra, y con pocas palabras me dice que afuera en el cielo...había algo raro, algo grande, que se movía de un lado hacia otro y que no sabía que era, que no tratara de salir, porque no sabía si era bueno o no.
A los pocos segundos ya estaba en el patio, y a las milésimas siguientes ya estaba de vuelta adentro, mas pálida que cuando voy a sacarme sangre.
Cerramos la puerta del patio, le pusimos las trabas, y nos quedamos sentadas en el sillón pensando que era lo mejor que podíamos hacer.
Si salíamos a preguntarle a los vecinos quizá esa cosa extraña podría absorbernos, o aniquilarnos, entre las opciones mas pacíficas que se cruzaban por nuestras mentes.
Prendimos la radio, buscando alguna noticia al respecto. Si los extraterrestres nos estaban invadiendo, ya el barrio tenía que saberlo. Pero nada, nada nos aclaraba que estaba pasando.
Ya era tarde, y esa cosa seguramente seguía ahí. No íbamos a sacarnos la duda, era demasiado arriesgado, así que nos fuimos a intentar dormir.
Al día siguiente, nos enteramos que el club que teníamos cerca de casa estaba incorporando nueva tecnología y estaban haciendo juegos de luces en el cielo, juegos que justo justo, daban la vista perfecta desde el patio de mi casa.
...
En estos tiempos de "realtime", a veces perdemos la capacidad de sorprendernos. Basta con buscar las últimas noticias en internet para quitarnos el asombro, o lograr que el asombro cada vez sea mas pasajero.
A veces me pregunto si la conexión inanimada, no nos va robando de a poquito la conexión que tanto nos anima, para convertirnos en una memorias Ram con patas, rápidas, pero volátiles y pasajeras...
Y todavía sigo mirando hacia arriba, para no encontrar todas las respuestas, para crearme ilusiones, y para permitirle a mi imaginación asombrarse con lo que aún no se.
AprilSun.
Será por eso que siempre me gustó mirar hacia arriba buscando cosas raras en el cielo.
Y buscando una vez me pegué uno de los sustos de mi vida.
Hará unos 15 años, estaba con mi hermana en la casa de mi abuela, esa noche nos habíamos quedado solas. En esos momentos no había internet, ni sms, así que tenías que decidirte entre los 3 canales de aire: uno que pasaba películas para mi abuela, otro de cumbia, y el último, que finalizaba su programación a las 12 con el Padre Chesqui.
Quizá abrumada por tanta información (?) es que mi hermana decidió salir al patio...
No tardó mucho en volver...
Su cara estaba pálida, parecía que había visto un fantasma...o quizá había sido algo peor...algo que no podía explicar.
Entra, y con pocas palabras me dice que afuera en el cielo...había algo raro, algo grande, que se movía de un lado hacia otro y que no sabía que era, que no tratara de salir, porque no sabía si era bueno o no.
A los pocos segundos ya estaba en el patio, y a las milésimas siguientes ya estaba de vuelta adentro, mas pálida que cuando voy a sacarme sangre.
Cerramos la puerta del patio, le pusimos las trabas, y nos quedamos sentadas en el sillón pensando que era lo mejor que podíamos hacer.
Si salíamos a preguntarle a los vecinos quizá esa cosa extraña podría absorbernos, o aniquilarnos, entre las opciones mas pacíficas que se cruzaban por nuestras mentes.
Prendimos la radio, buscando alguna noticia al respecto. Si los extraterrestres nos estaban invadiendo, ya el barrio tenía que saberlo. Pero nada, nada nos aclaraba que estaba pasando.
Ya era tarde, y esa cosa seguramente seguía ahí. No íbamos a sacarnos la duda, era demasiado arriesgado, así que nos fuimos a intentar dormir.
Al día siguiente, nos enteramos que el club que teníamos cerca de casa estaba incorporando nueva tecnología y estaban haciendo juegos de luces en el cielo, juegos que justo justo, daban la vista perfecta desde el patio de mi casa.
...
En estos tiempos de "realtime", a veces perdemos la capacidad de sorprendernos. Basta con buscar las últimas noticias en internet para quitarnos el asombro, o lograr que el asombro cada vez sea mas pasajero.
A veces me pregunto si la conexión inanimada, no nos va robando de a poquito la conexión que tanto nos anima, para convertirnos en una memorias Ram con patas, rápidas, pero volátiles y pasajeras...
Y todavía sigo mirando hacia arriba, para no encontrar todas las respuestas, para crearme ilusiones, y para permitirle a mi imaginación asombrarse con lo que aún no se.
AprilSun.
domingo, 26 de febrero de 2012
Dia 80: Adolescencia del segundo cuarto
En unos días voy a empezar a contar de a 3 decenas y eso a veces hace que me bajonee un poco.
Sera porque cuando alguien llega a estas épocas empieza a sentirse un poco grande para hacer ciertas cosas, y ya si bien no sos pequeña para otras, aun no estas preparada para hacerlas.
Como una segunda adolescencia, aunque sin los padres cerca para que te digan lo que te conviene y lo que no, y sin la excusa perfecta de que estas creciendo. Con algunos kilos mas que a los 15, y con mayor cantidad de responsabilidades reales, ya no hay un hermano a mano a quien echarle la culpa...
A algunos los encuentra siendo padres, eso es bueno, te ahorra la capciosa pregunta de para cuando pensar serlo, que combinada con la pregunta del casorio, forman un combo casi explosivo.
Y quizá la parte mas difícil de todo, es el sentir que estas creciendo, y no querer sentirte arrastrada por la vorágine de los estereotipos de la sociedad. "Hay que cuidar las formas" dicen por ahí, y de a poquito nos vamos moldeando hasta entrar en el traje perfecto que nos cabe a todos: El de ser predeciblemente normal.
Usamos términos que nos quedan bien, nos interesamos por aquello que nos conviene, nos fijamos en la agenda mental cuantas cosas tenemos que hacer, y las repasamos día a día, como si acaso tuviéramos mayor estatus por saber o tener mas que los demás.
Nos sentimos inmersos en la competencia, la comparación, la seriedad, y la envidia, nos complicamos en cosas que ni tienen sentido, y nos preocupamos por las cosas antes de que estas sean un problema. Y eso nos va quitando de poquito aquello que nacimos siendo, aquello que queríamos ser, y dejamos de lado solo por hacer lo que mas nos conviene.
Porque soy una luchadora incansable de aquello que por simple, sale fuera de lo común, pero sin caer en la monotonía, ni en la rutina. No hay peor enfermedad que sentir que todos los días se vuelven iguales, y sentir que no se pueden cambiar.
Y es que prefiero ser así, aunque a veces me cuesten algunos días tristes, prefiero despertarme sin pensar en lo que me deparará el día, que pensar en cuantas cosas tengo hacer.
Prefiero no pensar en los días, en las horas, en los meses, en los años, aunque ellos me hagan saber una vez por año que están ahí.
Aun elijo emocionarme con aquellos que hacen lo que ya nadie hace, con aquellos que nadan contra la corriente, porque nadar con ellos, me hace cada día mas fuerte.
AprilSun,
Sera porque cuando alguien llega a estas épocas empieza a sentirse un poco grande para hacer ciertas cosas, y ya si bien no sos pequeña para otras, aun no estas preparada para hacerlas.
Como una segunda adolescencia, aunque sin los padres cerca para que te digan lo que te conviene y lo que no, y sin la excusa perfecta de que estas creciendo. Con algunos kilos mas que a los 15, y con mayor cantidad de responsabilidades reales, ya no hay un hermano a mano a quien echarle la culpa...
A algunos los encuentra siendo padres, eso es bueno, te ahorra la capciosa pregunta de para cuando pensar serlo, que combinada con la pregunta del casorio, forman un combo casi explosivo.
Y quizá la parte mas difícil de todo, es el sentir que estas creciendo, y no querer sentirte arrastrada por la vorágine de los estereotipos de la sociedad. "Hay que cuidar las formas" dicen por ahí, y de a poquito nos vamos moldeando hasta entrar en el traje perfecto que nos cabe a todos: El de ser predeciblemente normal.
Usamos términos que nos quedan bien, nos interesamos por aquello que nos conviene, nos fijamos en la agenda mental cuantas cosas tenemos que hacer, y las repasamos día a día, como si acaso tuviéramos mayor estatus por saber o tener mas que los demás.
Nos sentimos inmersos en la competencia, la comparación, la seriedad, y la envidia, nos complicamos en cosas que ni tienen sentido, y nos preocupamos por las cosas antes de que estas sean un problema. Y eso nos va quitando de poquito aquello que nacimos siendo, aquello que queríamos ser, y dejamos de lado solo por hacer lo que mas nos conviene.
Porque soy una luchadora incansable de aquello que por simple, sale fuera de lo común, pero sin caer en la monotonía, ni en la rutina. No hay peor enfermedad que sentir que todos los días se vuelven iguales, y sentir que no se pueden cambiar.
Y es que prefiero ser así, aunque a veces me cuesten algunos días tristes, prefiero despertarme sin pensar en lo que me deparará el día, que pensar en cuantas cosas tengo hacer.
Prefiero no pensar en los días, en las horas, en los meses, en los años, aunque ellos me hagan saber una vez por año que están ahí.
Aun elijo emocionarme con aquellos que hacen lo que ya nadie hace, con aquellos que nadan contra la corriente, porque nadar con ellos, me hace cada día mas fuerte.
AprilSun,
domingo, 29 de enero de 2012
Día 79: Licenciada en monología
El ser humano puede hablar absolutamente de cualquier cosa. Aun aquello de lo que no sabe.
Y cuanto menos se sepa del tema, mayor será el poder de convicción que deberemos tener para poder defender nuestras ideas.
Sino miremos a un hombre mientras mira un partido de fútbol...parece que supieran exactamente que es lo que debe hacerse en esos casos, como debe pegarle, y a quien debe quitar o sumar a la cancha.
También lo podemos ver en los ámbitos políticos, medicinales, o de experiencias de vida. Todos sabemos exactamente que hacer, y como decir las cosas para que salgan perfectas....hasta que las tenemos que aplicar a nosotros mismos.
Ahí pareciera que entramos la mismísima singularidad del agujero negro, y todo lo que dijimos a ciencia cierta, de repente se trasforma en una mera teoría.
Pero tranquilos, no voy a meterme en un agujero de incertidumbre del que no podría salir. Prefiero hablar de aquello que no se, por lo complicadamente simple que soy nomás.
Cuando estaba en la secundaria, solía hacer eso. Cuando en un examen me hacían una pregunta de la que no tenía la menor idea que responder, hablaba y hablaba, o en su defecto, escribía y escribía...
Será por eso que tengo un blog?
Seré una ignorante que puede hablar descaradamente absolutamente de cualquier cosa?
Lo bueno es que, si es así, al menos no creo ser la única...
Lo cierto es que estamos en la búsqueda incesante de respuestas, al menos aquellos que tienen un espíritu inquieto y acelerado como el mío. Y no puedo esperar a saberlas...
Entonces las deduzco.
Entonces las asimilo.
Entonces las entiendo.
Entonces las explico.
Entonces las transmito.
Y el ciclo comienza, una y otra vez.
No es así como surgen los mitos, los remedios caseros, y las soluciones a tantos de nuestros problemas?
Tal vez el no saber no sea tan malo después de todo....
Los grandes pasos nacieron de ideas...de conceptos basados en creaciones internas de las que no tenemos noción hasta que empezamos a tomar conciencia de ellas.
Estoy pensando que sería una buena costurera.
Tengo el poder de hilar absolutamente cualquier cosa...
AprilSun
Y cuanto menos se sepa del tema, mayor será el poder de convicción que deberemos tener para poder defender nuestras ideas.
Sino miremos a un hombre mientras mira un partido de fútbol...parece que supieran exactamente que es lo que debe hacerse en esos casos, como debe pegarle, y a quien debe quitar o sumar a la cancha.
También lo podemos ver en los ámbitos políticos, medicinales, o de experiencias de vida. Todos sabemos exactamente que hacer, y como decir las cosas para que salgan perfectas....hasta que las tenemos que aplicar a nosotros mismos.
Ahí pareciera que entramos la mismísima singularidad del agujero negro, y todo lo que dijimos a ciencia cierta, de repente se trasforma en una mera teoría.
Pero tranquilos, no voy a meterme en un agujero de incertidumbre del que no podría salir. Prefiero hablar de aquello que no se, por lo complicadamente simple que soy nomás.
Cuando estaba en la secundaria, solía hacer eso. Cuando en un examen me hacían una pregunta de la que no tenía la menor idea que responder, hablaba y hablaba, o en su defecto, escribía y escribía...
Será por eso que tengo un blog?
Seré una ignorante que puede hablar descaradamente absolutamente de cualquier cosa?
Lo bueno es que, si es así, al menos no creo ser la única...
Lo cierto es que estamos en la búsqueda incesante de respuestas, al menos aquellos que tienen un espíritu inquieto y acelerado como el mío. Y no puedo esperar a saberlas...
Entonces las deduzco.
Entonces las asimilo.
Entonces las entiendo.
Entonces las explico.
Entonces las transmito.
Y el ciclo comienza, una y otra vez.
No es así como surgen los mitos, los remedios caseros, y las soluciones a tantos de nuestros problemas?
Tal vez el no saber no sea tan malo después de todo....
Los grandes pasos nacieron de ideas...de conceptos basados en creaciones internas de las que no tenemos noción hasta que empezamos a tomar conciencia de ellas.
Estoy pensando que sería una buena costurera.
Tengo el poder de hilar absolutamente cualquier cosa...
AprilSun
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